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Jesús Muñoz:" Todo lo malo que hacen los medios de comunicación del sistema, por malo que sea no me sorprende.Espero lo peor"

16 de febrero de 2018 -
19:06 min.

El Jefe de Información y Prensa del Sindicato TNS ha publicado su libro “Que no te engañen”, editado por “Ediciones Esparta”. Este libro es un recopilatorio de algunas de sus mejores intervenciones pasadas a texto en el programa “Sencillamente Radio” de Radio Inter.

¿Quién es Jesús Muñoz y qué hace cuando no milita?

Pues soy un español, casado y padre de familia, que está cordialmente cabreado, como debe estar un español decente y honrado en la España de hoy, nacido en Madrid en 1962, lo que quiere decir que he vivido el final del franquismo y he padecido transición y democracia, por lo que pocas mentiras me pueden colar acerca de la España de las últimas seis décadas (y como amante de la historia que soy, de las anteriores décadas tampoco). En mi juventud fui militar, marino para más señas, durante seis años, carrera militar que abandoné al comprobar desde dentro en que se estaban convirtiendo las otrora gloriosas fuerzas armadas españolas, y llevo el resto de mi vida laboral trabajando por cuenta ajena en la empresa privada para mantener con mis impuestos a tanto zángano, golfo y traidor como nos toca mantener a los españolitos de hoy.

No hay un Jesús militante y otro no militante, de hecho me considero militante las 24 horas del día, aunque evidentemente en mi jornada laboral tengo que atender otras obligaciones, pero eso no quita que trabaje como lo que soy, un nacional sindicalista que no puede desprenderse, por el hecho de que esté haciendo otra cosa, de una doctrina que forma parte inseparable de mi personalidad. Es más, el trabajar en contacto con la gente y sus problemas y ver en otras facetas de la vida lo que ocurre a tu alrededor, hace que te reafirmes aún más en tus ideales, por lo que estás deseando “finalizar tu jornada laboral” para poder ponerte a intentar cambiar las cosas. Y lo intento hacer, desde muchas trincheras, entre otras como Jefe de Información y Prensa del Sindicato TNS, y desempeñando también las portavocías de los Voluntarios Españoles contra DAESH y los patriotas encausados por el llamado “Caso Blanquerna”, y alguna otra más.

  1. ¿Cuándo y dónde comienzas a militar?

Pues este año se cumplen 40 años de mi primera militancia, en Fuerza Joven, la rama juvenil de Fuerza Nueva, con tan sólo 16 años, recuerdo que fue en la campaña pidiendo el NO para el referéndum de la Constitución de 1978 (no íbamos desencaminados en pedir el NO al ver lo que se nos ha venido encima con la “Carta Magna”) aunque ya acudía a manifestaciones y actos políticos desde 1975 en que fallece el General Franco. Luego dejo la militancia activa cuando ingreso en la Armada y la retomo hace veinte años afiliándome a la Alianza por la Unidad Nacional. Tras unos años de colaborar con distintos grupos patriotas, formo parte del grupo de falangistas que fundamos el Sindicato Trabajadores Nacional Sindicalistas en 2004, única organización en la que milito en estos momentos, aunque colaboro continuamente con La Falange y otros grupos en iniciativas, tanto de ámbito electoral como de movilizaciones, por la unidad de los patriotas.

  1. ¿Por qué el libro “Que no te engañen”?

El libro es una recopilación de mis intervenciones radiofónicas, pasadas a texto, en el programa “Sencillamente Radio” de Radio Inter, intervenciones radiofónicas que me han dotado de cierta popularidad y reconocimiento en algunos entornos y que no dejan de ser una crónica política y social de los últimos 20 años de la Historia de España. El haberlo publicado ahora es porque se han cumplido 20 años desde que participo, de forma casi ininterrumpida, en este programa semanal en el cual se plantea un tema de actualidad por parte del director del programa y los oyentes participan telefónicamente y exponen en antena y en directo su opinión al respecto. La inmensa mayoría de las intervenciones las tengo pasadas a texto, por lo tanto, a petición de amigos, camaradas y familiares de plasmarlas en un libro, y con la ayuda de Salvador Ceprián (camarada y oyente habitual del programa que ha hecho la primera selección de intervenciones y la estructura, para presentarla de manera conexa ante los lectores) y Ediciones Esparta, que ha considerado viable la publicación de un libro de estas características, por fin ha visto la luz. Otra de las razones principales de haberlo publicado ahora, amén de la del aniversario redondo (como he comentado se cumplen 20 años de mi primera intervención en este programa), es la situación actual de España, poco menos que irreversible en muchos aspectos, y este libro demuestra la denuncia constante que llevamos algunos haciendo durante dos décadas, anticipando lo que nos esperaba e incluso aportando soluciones que nadie ha querido tomar.

  1. Véndele el libro a aquel lector interesado, pero que no milite en política. Al ciudadano de a pie

Este libro, a decir de los que lo han leído ya, no necesariamente afines a mis ideas, o sin militancia alguna, tiene sus virtudes y defectos. Entre las primeras está lo fácil de su lectura, sea ésta continuada, salteada o repetida, ya que al tratarse de intervenciones de pocas páginas agrupadas por asuntos concretos relacionados con los problemas de la España actual (Unidad de España, Partidos Políticos, Corrupción, Justicia, Paro, Inmigración, Derechos Fundamentales, Autonomías, Terrorismo, Constitución, Islam, Aborto, etc)…y dentro de cada tema por orden cronológico, puede interrumpirse en cualquier momento, leer por temas o releer como consulta de cómo ha evolucionado, normalmente a peor, ese problema concreto en España. Otra de las virtudes del libro es el mensaje directo, políticamente incorrecto, sin complejos, lejos de los circunloquios del politiqueo, con el que se identifica rápidamente el lector, ya que es la opinión de un español molesto tanto con los problemas de España, como con las “soluciones” o versiones oficiales y manipuladoras del sistema a esos problemas. De ahí el nombre de “Que no te engañen” de la obra, cada intervención o artículo no es sólo una denuncia en sí misma, si no un intentar abrir los ojos de como nos intentan engañar con cada cosa que ocurre, tanto para perpetuar la injusticia, como para aniquilar la disidencia.

Decía que tiene un defecto y así es, la lectura de este libro “encabrona” ya que casi sin excepción cada uno de los temas que se aborda, lejos de solucionarse, con el paso del tiempo el problema ha crecido, y en muchos casos ha sido por la inacción del pueblo español, con lo que algún lector puede encontrarse con la sensación de su culpabilidad en la no resolución del problema. Así que puede encabronar por dos motivos, por ver que no se ha solucionado el problema, o incluso se ha agravado, y porque deja a las claras la responsabilidad de los españoles en nuestros males como pueblo, aunque también esto último puede ser positivo, ya que el libro puede ser como un manual de la disidencia para no repetir errores y para combatir a las mentiras del sistema con munición dialéctica, que ayude a abrir los ojos y oídos a otros españoles a los que no les llegue este libro.

  1. ¿Qué cargo tienes en el sindicato TNS? ¿Qué es más duro de llevar, tu responsabilidad en el sindicato o tu labor en prensa como portavoz de otros colectivos?

Soy Jefe de Información y Prensa del Sindicato TNS, es decir hago de portavoz del sindicato ante la prensa y la opinión pública, administrando sitios web relacionados con el TNS, a la vez que coordino las consultas, peticiones o sugerencias que llegan tanto de afiliados como de gente ajena al sindicato y que nos pide ayuda o asesoramiento. Esta es una labor laboriosa, pero agradecida, ya que ves que eres útil cuando alguien, gracias al sindicato, encuentra empleo, ve solucionado su problema laboral o social, o descubre derechos o ayudas que desconocía que le correspondían.

El ser portavoz de los encausados de Blanquerna, de los Voluntarios Españoles que luchan contra Daesh, o de coaliciones políticas o sociales en algún momento determinado, tiene menos satisfacciones a corto plazo, pero también tiene buenos momentos, ya que sabes que estás rompiendo el muro de silencio que se cierra sobre el patriotismo en general, y te acerca a unos periodistas y a un público que muchas veces se sorprende gratamente cuando conoce nuestra existencia y opiniones de primera mano, no por boca de los voceros del sistema.

No hay un tema más duro que otro, lo que es duro es sacar tiempo para llevar cada uno de estos asuntos, ya que no sólo hay que quitárselo a la familia, al ocio o al descanso (ya que, obviamente, no cobro un duro por nada de esto, al contrario, lleva consigo bastantes gastos), sino que a veces además te ocasiona problemas añadidos por representar lo que representas y por expresar lo que expresas.

  1. ¿Qué tal tratan los medios al uso tus comunicados?

Los medios de comunicación del sistema hasta hace relativamente poco siempre han tratado mis comunicados, como todo lo que intentamos que se haga público los patriotas, bastante mal.

Los que llevamos muchos años en esto sabemos que la tónica de los medios de comunicación del sistema para neutralizarnos no sólo es calumniarnos, sino silenciarnos, hacer como si no existiéramos hasta que sale alguna noticia en algún sitio del mundo con la que creen que pueden golpearnos y entonces nos sacan del cajón para arremeter contra nosotros y luego más silencio durante otra temporada

Los que llevamos muchos años en esto sabemos que la tónica habitual del sistema para neutralizarnos no sólo es calumniarnos, sino silenciarnos, hacer como si no existiéramos hasta que sale alguna noticia en algún sitio del mundo con la que creen que pueden golpearnos y entonces nos sacan del cajón para arremeter contra nosotros y luego más silencio durante otra temporada. Pero desde que existen las redes sociales y los medios ven que nuestros comunicados y noticias generadas por nosotros al final llegan al gran público (minoritariamente, pero llegan), sobre todo si son impactantes y mediáticas como todo lo ocurrido con el caso Blanquerna o la gesta de Simón de Monfort y los españoles que combaten a DAESH en Irak y Siria, o alguna otra que he coordinado yo, si sabes ganarte a periodistas de esos medios, al final consigues que se hable de lo que quieres que se hable y aunque el tratamiento no sea el más adecuado (no por los redactores que conoces, sino casi siempre por sus jefes de redacción o directores de esos medios, que hacen de filtro censor de comunicados y entrevistas), ya hay bastantes periodistas que hacen su trabajo, relativamente, más ecuánimemente que antes. Con el tiempo vas teniendo tus truquillos y rutinas que funcionan hasta con los medios más reticentes a darte a conocer, truquillos y rutinas que no voy a desvelar aquí para que esa prensa del sistema no los lea y actúe en consecuencia, pero el que siempre funciona y ese sí que puedo desvelar, es utilizar emisiones en directo de radio, TV o internet para intervenir en ellas y así obtener cierta popularidad que hace que cada vez los propios medios se fijan más en ti y recurren más a ti para sus informaciones. Posteriormente, algunos hasta empatizan contigo y con lo que haces, cambian de raíz la opinión que tenían de ti y de la gente que piensa como tu, aunque no la puedan manifestar plenamente en sus medios por esos filtros censores, pero el trato cambia y hasta recurren a nosotros como sindicato cuando tienen problemas en su empresa.

 

  1. ¿Cuál es la mayor sorpresa que te has llevado tanto positiva como negativa con los medios al uso?

 

Sorpresa negativa ninguna, porque de los medios de comunicación del sistema te esperas lo peor y, claro, lo que te hagan, por malo que sea no te sorprende. Pero hay cosas que duelen más que otras. Aparte de las típicas entrevistas en las que ponen lo contrario de lo que has dicho para calumniarte o que inventan datos personales tuyos que no vienen al caso simplemente por decir algo que no ha dicho nadie sobre ti, y otras actuaciones difamatorias pensando que con eso te intimidan,… Aparte de todo esto duelen más hechos como que te cierren programas en radio, en grupos mediáticos aparentemente afines, incluso pagando por ellos, por mantener tu línea editorial. O que los anunciantes de otros programas en los que he participado te veten y digan que si participas tu retiran la publicidad. O el que no se publiquen reportajes que ha costado mucho tiempo y dinero llevarlos a cabo por la productora porque los medios que iban a publicarlos han decidido que no podían dejarte mal en ese reportaje, por mucho que lo intentaran, y entonces es mejor que ni aparezca. O que te lleven a un programa de televisión en una gran cadena de TV para un programa en directo y tras tu primera intervención tu micrófono de solapa ya no funciona más, y el moderador no vuelve a darte la palabra y ni te mencionan o enfocan con sus cámaras, como si nunca hubieras estado allí. O incluso que cojan párrafos textuales de tus artículos y comunicados para hacerlos propios, evidentemente sin nombrarte. O que actuaciones que has llevado a cabo y de las que existe reportaje gráfico, vídeo o fotos, si les gusta al medio en cuestión, pero no quiere nombrar a los “fachas”, se lo achacan a otras personas o colectivos más afines al línea editorial del medio de comunicación en cuestión. O incluso ponerte como agresor en acciones en las tu eres el agredido... en fin habrías tantas.

 

Y positivamente, quizás me haya sorprendido, aunque debería ser normal, pero desgraciadamente en España no lo es, el ver como periodistas han mantenido su profesionalidad (corriendo riesgos profesionales o laborales por ello) por mantener entrevistas o reportajes en los que he estado relacionado, o mantener que mi voz se escuche en los medios, pese a las opiniones contrarias “de arriba”, o redactar artículos con mis ideas o declaraciones y citarme personalmente… cosillas que deberían ser propias del periodismo y que desgraciadamente no lo son.

 

  1. ¿Dónde se puede adquirir tu libro? ¿Qué tal están yendo las ventas sin la Publi que tiene, por ejemplo, el libro de Jiménez Losantos?

 

Mi libro “Que no te engañen” de Ediciones Esparta www.edicionesesparta.es se puede adquirir, de momento, exclusivamente en dos lugares:

 

  • Librería Barbarroja, C/María de Guzmán, nº 41 (Madrid)

En horario comercial de Lunes a Sábados de 10h a 14h y de 17h a 20h

Teléfono: 687156184 y haciendo pedidos a pedidosesparta@yahoo.es

 

 Sede de La Falange y del Sindicato TNS; C/Silva nº 2; 4° (Madrid)

En horario de Lunes a Viernes de 19:30 a 21:30h


Teléfono: 915487166 y haciendo pedidos a tienda@lafalange.org o directamente en la tienda web de La Falange en este enlace http://www.lafalange.org/producto/que-no-te-enganen/

 

En esta página de Facebook se puede encontrar toda la información sobre el libro

https://www.facebook.com/quenoteenganenjesusmunoz/

 

Las ventas, para ser un libro de “los nuestros” están yendo francamente (con perdón) bastante bien. A las pocas semanas de su salida a la luz (curiosamente un 20 de noviembre) se agotó la primera edición, ya está a la venta la segunda y creemos que en breve habrá que sacar una tercera, algo muy poco frecuente en nuestras publicaciones. Las presentaciones, sobre todo la inicial que abarrotó la Hermandad de la Vieja Guardia, y las convocatorias para firmar ejemplares en público están teniendo una gran acogida, e incluso algunos medios de comunicación, como el vuestro, han publicado reseñas al respecto o me han entrevistado para tratar el tema.

Es absurdo intentar “compararse” con las ventas de otros libros de periodistas del sistema. Has citado a Jiménez Losantos, si jugáramos a que él promocionara su libro con nuestros medios y yo promocionara mi libro con los suyos, quizás nos encontraríamos con una sorpresa. No he leído aún su obra, por lo que no quiero juzgarla, pero los libros, como todo en este sistema, no se venden más por su calidad literaria o por la verdad que encierren sus páginas, sino por la publicidad y propaganda que se haga de él. Lo que está sorprendiéndome en la venta de mi libro es gente que lo está comprando no porque conozcan mi “curriculum” patriota, o porque me escuchen en “Sencillamente Radio”, sino por el boca a boca, por recomendaciones de otros lectores, o por gente que simplemente lee mis comentarios en redes sociales o que me ha visto últimamente por TV o en otros medios de comunicación, en apariciones con mi bandera de “Viva la Unidad de España” plantando cara al separatismo. “Que no te engañen” es mucho más que una defensa de la Unidad de España, que, por supuesto, también lo verán recogido en mi obra, pero si eso atrae a lectores, bienvenido sea, aunque estoy seguro que el resto de temas que se tratan en el libro no le dejarán indiferente.

 

  1. ¿Cuál es el problema más sangrante que tiene España: la independencia de Cataluña o la inacción de la casta política?

 

Prácticamente todos los problemas de España son sangrantes, no voy a enumerarlos porque no acabaría nunca esta entrevista, y están relacionados entre sí y son intrínsecos al sistema político que padecemos. Pero la independencia de Cataluña, o todo aquello que afecte a la Unidad Nacional, es quizás el problema por excelencia que puede tener una nación, ya que si se rompe la nación, esa ruptura, aparte de que puede tener consecuencias insospechadas, afecta y agrava todos los demás problemas, que siendo gravísimos por sí solos, con esa ruptura pasarían a ser incluso irresolubles. Pero evidentemente estos problemas, el de la desmembración nacional y el resto, no los ha traído accidentalmente un tsunami, un huracán o nos los han impuesto unos seres de otro planeta, sino una casta política española, a la que afianza en el poder el pueblo con su apoyo o con su pasividad. Por lo tanto, más que “inacción” de la casta política, el principal problema es la “acción” de la casta política. La inacción ante unos problemas determinados puede agravarlos, pero la inmensa mayoría de los problemas de España no existían hace 40 años y los ha generado conscientemente esa casta política, por bastardos intereses que benefician a los de siempre.

 

Pero como decía antes, este sistema generador de problemas no tiene a nadie enfrente con posibilidad de derrocarlo porque también ha generado un pueblo español manipulado, conformista y borreguil que tolere la existencia de esos problemas, aunque les afecten en su día a día. Por eso, estoy convencido de que las cosas empezarán a cambiar en España cuando el pueblo español modifique sus comportamientos ante esos problemas. Por ejemplo, lo poco que se ha avanzado en el asunto de la independencia de Cataluña, digo poco porque soy de la opinión de que todo lo tienen pactado entre unos y otros, ha sido por la reacción patriótica de un pueblo español que parecía dormido en este tema y despertó cuando tenía que despertar. Lamentablemente el sistema se ha puesto, una vez más, a la cabeza de ese pueblo, no para liderarlo para acabar con el problema, sino para frenarlo, como lo hizo también hace veinte años cuando el asesinato de Miguel Angel Blanco, pero la demostración de que el pueblo no está anestesiado del todo, es esperanzador, eso sí, hace falta agitarlo y casi zarandearlo para que reaccione. Pues habrá que hacerlo…

 

  1. Siempre te has caracterizado por trabajar por la unidad del patriotismo y en las presentaciones de tu libro se ha visto juntos a militantes e incluso líderes de distintas organizaciones patriotas. ¿Crees posible esa unidad?

Por supuesto que la veo posible, y allí donde surgen iniciativas para conseguirla allí estoy y allí estaré. Soy consciente de que la unidad de todos los grupos u organizaciones es imposible, entre otras cosas porque siempre habrá alguien desde dentro de las organizaciones que se opondrá y porque el sistema siempre ha movido sus hilos para impedirla, pero tal y como están las cosas no queda otra. El sistema no hace distingos entre nosotros para silenciarnos, calumniarnos, reprimirnos e incluso encarcelarnos, y quizás sea necesario que nos ataque aún más y más fuerte para que esa ansiada unidad se produzca, pero estoy convencido de que una unidad de acción se producirá (de hecho se ha llevado a cabo con el tema del separatismo catalán) y esa acción conjunta llevará a otros escalones de la unidad, sean estos organizativos o electorales. Sigo convencido de que es más lo que nos une que lo que nos separa, y que tenemos la responsabilidad, no sólo de mantener la llama encendida, sino también de propagarla y que empiece a iluminar con fuerza lo que nos rodea.

Es más, si la aparición de mi libro supone el que se de más visibilidad, no a mi, sino a lo que llevo tanto tiempo denunciado o defendiendo, según el caso, y supone que todo el patriotismo vea que denunciamos prácticamente lo mismo, defendemos prácticamente lo mismo y nos atacan los mismos (sin prácticamente), repito, si la aparición de mi libro supone eso, ya estaría más que justificada la existencia de “Que no te engañen”.

  1. En muy pocas palabras, como te despedirías de los lectores de esta entrevista

Me bastan dos palabras que lo dicen todo, ¡ARRIBA ESPAÑA!

Rafael Nieto

 

Toledo, frente al Alcázar, 12-8-2017

 

Prólogo para el libro "Que no te engañen" de Jesús Muñoz 

 

Siempre he mantenido la teoría de que hay periodistas que no tienen el título, pero son "muy periodistas", y licenciados en Periodismo que no serán periodistas en su vida, porque ni piensan, ni sienten, ni leen, ni por tanto escriben como periodistas. Esto que Vds. están empezando a leer ahora mismo es el epílogo que hace un periodista (para servir a Dios y a ustedes) a otro periodista, que es Jesús Muñoz. Y es indiferente en lo que circunstancialmente trabaje u ocupe sus días, porque de los años de amistad que he podido compartir con él, si algo he tenido siempre claro es que estaba tratando con un colega.

 

Pero no solamente eso. Jesús es periodista como yo, y es católico y patriota como yo. Por eso, en sus intervenciones radiofónicas de "Sencillamente Radio", que ahora pueden Vds. disfrutar en su formato literario, muchos oyentes creen estar escuchando también "editoriales". Tanto la temática, como la forma y el estilo que suele utilizar representan, en buena medida, la línea de un programa que, después de casi cuatro décadas seguidas en antena, es más que una institución de Radio Inter. Es uno de los pocos focos de resistencia que aún quedan contra un sistema político que ahoga los intereses nacionales.

 
Hasta tal punto es perseguido el patriotismo en nuestros días, y es tal la saña con la que las instituciones "democráticas" se emplean contra aquellos que pretenden defender la unidad de España, que cada vez son menos los espacios en los que es posible escuchar las ideas que suele expresar Jesús en sus comentarios. Y ello es posible por tres razones principales: por la libertad que siempre nos ha dado la dirección de Radio Inter para defender nuestra línea editorial, por la libertad que nos permiten los patrocinadores y anunciantes de Sencillamente Radio (sin los cuales, nada sería posible) y por el empeño personal, el sacrificio y la constancia que viene demostrando Jesús durante tantos años, estando todos los domingos (con poquísimas faltas) marcando los teléfonos directos del programa, sin ningún tipo de privilegio sobre los demás oyentes, para poder leer sus artículos en antena.

 
Jesús es un falangista de libro. Te da la mano mientras te mira a los ojos, o te da un abrazo fraterno, y sabes que tras su mirada y sus palabras hay sinceridad, lealtad e integridad. Es igual en su vida privada que cuando habla en la radio; igual en su puesto de trabajo, que cuando se moviliza en marchas patrióticas, cuando arma la revista del Sindicato TNS o cuando acompaña a sus hijos al fútbol. Y es esa coherencia de vida y de pensamiento lo que le permite hablar con esa rotunda libertad, con ese descaro del que nada tiene que perder, con la rebeldía permanente del que lucha, palabra a palabra, por conquistar unos intereses que, en realidad, son colectivos, son de todos y para todos.

 
No voy a negar, porque se lo he dicho a él a la cara, que muchos de sus comentarios me han causado preocupación y, en alguna ocasión, me han generado algún pequeño conflicto. Es normal. Cuando se exponen ideas y principios sin filtro de ninguna clase, cuando se da rienda suelta al corazón y a la cabeza, pero no se pone la sordina que exige el Sistema para resultar más digerible, los efectos no siempre resultan cómodos. Jesús es auténtico e incorregible, rotundo y tenaz, incapaz de quedarse en las medias tintas teniendo la oportunidad de proyectar sobre las ondas la tinta entera de su discurso.

Fui primero oyente suyo en la etapa en que Eduardo García Serrano dirigía el programa. Recuerdo que siempre pensaba: "Este Jesús debe ser un tío cojonudo". Después de hacerme cargo de Sencillamente Radio en 2012, he podido tratarle personalmente, y compartir mesa y mantel en almuerzos donde siempre hemos intercambiado impresiones sobre nuestra visión dolorida, pero siempre esperanzada, de nuestra Patria común, de nuestra querida España. No siempre estando de acuerdo sobre el diagnóstico de la situación, ni sobre las posibles soluciones que deberían aplicarse; pero sí de acuerdo, siempre, en el deseo ardiente de que podamos recuperar la España fuerte, unida y fecunda que un día tuvimos, y que nos dejamos arrebatar a cambio de casi nada.

 
Como director del programa, sé que muchos de nuestros oyentes esperan el momento en que Jesús da los "buenos días" y se arranca, sin preámbulos ni adornos vanos, con esa catarata de palabras que se cuelan, casi sin quererlo, en los oídos y en el entendimiento. Con la irreprimible fuerza de la verdad. Con el arrojo del que nada teme. Con la rebeldía del revolucionario que no pelea sólo por lo suyo (forma, en todo caso, legítima de egoísmo), sino que pelea también por el pan, la Patria y la Justicia de todos. A veces me sorprende, otras me impresiona, casi nunca me deja indiferente. Y mientras le escucho, pienso que es una suerte que tengamos, él y yo, todos los que participamos de alguna manera en este debate sin igual, esa bendita libertad que..., ¡quién sabe si durará para siempre, o la perderemos también, en fin, como hemos perdido tantas cosas!

En alguna ocasión (la última, en la presentación de mi libro "España no se vota" en la sede de la Hermandad Nacional de la Vieja Guardia de Falange) Jesús me ha escuchado decir que no me siento falangista porque carezco de espíritu revolucionario. Es verdad. Además, creo que ese espíritu, como otras virtudes, se tienen o no se tienen, porque están imbricadas (o no) en lo más profundo del alma, forman parte de la manera de ser, de entender y de actuar. Yo soy un patriota tradicionalista, con un sentido de la justicia social que entronca con la Doctrina Social de la Iglesia, pero no me siento parte de la gran (y querida por mí) familia falangista. Poco importa, realmente. Porque ellos y yo, Jesús y yo, estamos juntos en otro barco que es mucho mayor y más importante. El barco de la defensa de lo más auténticamente nuestro; de la Fe de nuestros ancestros y de nuestros hijos, de la tierra pródiga que pisamos, de tantos héroes del pasado a los que debemos emular si queremos volver a izar, limpia y ondeante, la bandera rojigualda para ese nuevo Día de la Victoria que nos espera.
Gracias, Jesús, por querer que fuera yo el autor de este simulacro de prólogo que he intentado componer. Gracias por tantos madrugones de domingo, dejando enfriarse los churros en el plato mientras tu mujer pacientemente espera (otra vez) que consigas línea e intervenir en la radio para desayunar todos juntos.

 

Gracias por atreverte a sostener el mástil de la dignidad nacional, ahogada por tanta cobardía y por tanta mediocridad. Gracias por aceptar la amistad de este comunicador que intenta, cada domingo, conseguir el equilibrio perfecto entre muy distintos intereses, pensamientos y emociones de sus oyentes/participantes. Y que a veces, aunque no siempre, sale victorioso de tan ardua empresa.

 
Y gracias también a Enrique Uribe, editor tuyo y mío, por hacer posible la libertad de expresión y de opinión de tantos que nos resistimos a ser paniaguados del poder, y hemos elegido este otro camino, tortuoso a veces pero tan gratificante a la postre, que es el de la resistencia y la rebeldía.

 

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